MEMORIAS DE UN CALEIDOSCOPIO

EL BUEN MOMENTO

«Aquel momento que flota

nos toca de su misterio.

Tendremos siempre el presente

roto por aquel momento.

Toca la vida sus palmas

y tañe sus instrumentos.

Acaso encienda su música

sólo para que olvidemos.

Pero hay cosas que no mueren

y otras que nunca vivieron.

Y las hay que llenan todo

nuestro universo.

Y no es posible librarse de su recuerdo.»

JOSÉ HIERRO

Y

como bien diría José Hierro, el buen momento aun flota, perdura, palpita y se recuerda.

Los relatos de niñez giran como infinitas viñetas de un caleidoscopio, sus memorias y posiblemente la génesis de los sueños irisados.

Los imaginarios se atisban en Narnia, en Hogwarts y sus aprendices de magos, en los paraísos donde Ende nos sugería adentrarnos en sus telarañas de metafísica y fantasía, en las colinas inglesas las aventuras por cerros misteriosos misteriosos de Enid Blyton y sus pasteles de jengibre fasc inaron a toda una generación de adolescentes.

El buen momento fue Gloria Fuertes, Folch i Torres, o Toole, con su disparatada La Conjura de los Necios…. el buen momento fueron los tebeos, sus historietas cómicas y tiernas, Wilt o El Mago de Oz.

Porque ansiábamos descubrir, reir, imaginar y transportarnos a esos universos invisibles, oníricos, abstractos, mágicos y completamente indispensables en la niñez insolente y apasionada.

Héroes y heroinas, sagaces detectives, llaneros solitarios o piratas, astronautas con corazón de colores, perdedores con sombreros de copa.

Porque adentrarse en el caleidoscopio es retroceder en el tiempo, viajar por llanuras de fantasía, de creación, de placer.

Y como alguien dijo alguna vez…la ficción no es mentira, nada tiene que ver con la mentira. Es otra forma de conocimiento, otra forma de intentar entender el mundo, como lo son la filosofía o ciencia.

Y

así navegamos hacia Roald Dahl y su inquietante y brillante narrativa, o esas incomprendidas tardes de adolescencia junto a Bécquer o las tiras cómicas y críticas del inigualable Garfield.

Agatha Christie, Donna Leon, Stephen Fry, la inmensa El Guardián entre el Centeno o el descubrimiento en tu vida adulta que un poeta llamado José Hierro podía emocionarte como nunca antes nadie lo había hecho.

ELS INFANTS HAN DE TENIR ELS SEUS SOMNIS, PERQUÈ EN AIXÒ CONSISTEIX LA INFANTESA, NO ÉS CERT? INFANTESA ÉS POCA COSA MÉS QUE ALGUNS BREUS ESTIUS…I DESPRÉS, L’HIVERN, LLARG I FRED, DE TOTA LA VIDA.. Thomas Tryon

Porque el pasado tenía sabor a regaliz, a descubrimientos extraordinarios… con infinita curiosidad jugábamos a inventar, a dilucidar, a descubrir finales inesperados y acompañar a aquellos personajes entrañables a explorar un poco más de sus mundos que se nos parecían tan reales y tan ficticios a la vez.

El caleidoscopio de las memorias, de los instantes, de los recuerdos. El buen momento que aconteció en aquella infancia lejana, en la juventud algo disipada.

Mortadelo, Zipi y Zape, El Perfume, Paulo Coelho, Joana Raspall, François Sagan…insondable los límites de aquel entusiasmo incipiente.

BEATRÍZ

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